Hechos 2:4 “Y todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.”
Después de la salvación, considero que el siguiente paso más importante es ser bautizado en el Espíritu Santo. Ser lleno del Espíritu Santo, con la evidencia de hablar en lenguas, es algo maravilloso y de gran importancia. Esta experiencia individual que ocurre después de haber recibido la salvación, es fundamental, aunque también ha sido muy incomprendida. El diablo y la religión se han unido para oponerse a ello; sin embargo, la Biblia muestra con toda claridad que el deseo de Dios es que seamos llenos hasta rebosar.
Podemos comenzar con Efesios 5:17-18. Estos versículos nos enseñan que la voluntad del Señor es que seamos llenos del Espíritu. El versículo 17 dice: “No seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor”. Por lo tanto, quien rechaza o niega el bautismo en el Espíritu Santo está siendo insensato con respecto la voluntad de Dios.
También podemos leer Hechos 2:4, Hechos 10:44 y Hechos 19:6, donde vemos distintos grupos dentro de la iglesia siendo llenos del Espíritu Santo, lo que demuestra que esta experiencia no fue exclusiva del Día de Pentecostés ni solo para el inicio de la Iglesia. La voluntad de Dios es que todo creyente nacido de nuevo sea lleno del Espíritu Santo. De acuerdo a Lucas 24:49, esta promesa del Padre es tan importante que la iglesia primitiva no debía comenzar sin ella. Se nos dice que debemos ser revestidos de poder desde lo alto. Necesitamos el poder dunamis de Dios.
La Biblia enseña que la evidencia inicial del bautismo en el Espíritu Santo es hablar en otras lenguas. En el libro de Hechos dice que fueron llenos y hablaron en otras lenguas. Las lenguas no son el bautismo en sí, sino la evidencia de ello.
La evidencia de ser llenos y hablar en otras lenguas trae muchos beneficios. Examinémoslos para asegurarnos que estás disfrutando de cada uno de ellos. En primer lugar, 1 Corintios 14:2 dice que cuando oramos en lenguas hablamos directamente con Dios y expresamos misterios. ¡Qué gran privilegio! Muchas veces no sabemos cómo orar, pero el Espíritu Santo nos ayuda e intercede por nosotros. (Romanos 8:26-27).
Además, podemos adorar en otras lenguas. 1 Corintios 14:17 dice que así damos gracias de buena manera. Después del derramamiento del Espíritu en Pentecostés, les oyeron hablar alabanzas a Dios en diferentes idiomas. Estaban alabando a Dios en un lenguaje que no conocían. En lo personal, esta fue una de las razones principales por las que quise ser lleno. En un idioma conocido, podemos adorar hasta cierto punto. En inglés, español o en francés, nuestra capacidad de adoración tiene límites; pero el hablar en otras lenguas, no los tiene.
La Biblia también dice que, al orar en lenguas, somos edificados o fortalecidos espiritualmente. (1 Corintios 14:4 y Judas 20). A veces solo necesitamos recargar nuestras baterías. Es bueno orar en otras lenguas y edificarnos. Orar en lenguas causa que te edifiques sobre tu santísima fe (Judas 20)
Finalmente, una de las razones por las que el bautismo en el Espíritu Santo ocupa un lugar tan importante para mí, es porque fue cuando recibí el fuego de Dios. Mateo 3:11 dice que Jesús es quien bautiza con el Espíritu Santo y con fuego. ¡Observa el fuego! Cuando eres bautizado en agua eres sumergido completamente; pero cuando eres bautizado en el Espíritu Santo quedas completamente inmerso en el fuego de Dios.
Recuerda que Hechos 2:3 relata que aparecieron lenguas de fuego que se posaron sobre cada uno de ellos. El Espíritu Santo no solo tocó sus cabezas con su fuego como a veces se ve en algunas ilustraciones. No, el Espíritu Santo en Su peso y gloria, se posó sobre cada persona, y fueron inmersos en un bautismo de fuego; Jesús fue quien lo hizo.
¡Por eso podemos decir que nuestro Dios es fuego consumidor! ¡Llénate del Espíritu Santo y permanece lleno!