Hebreos 12:3: “Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar”.
Una clave para terminar la carrera es tu mente. Se nos dice que consideremos a Jesús y todo lo que hizo en la cruz, así como todo lo que sufrió por nosotros. Cuando pensamos en Él y meditamos en lo que hizo por nosotros, nos guardará de no quedar descalificados de la carrera. Si no pensamos ni le consideramos solo a Él, nos cansaremos mentalmente y con el tiempo desmayaremos.
La mente, que forma parte de nuestra alma, es una parte fundamental que determinará si terminaremos nuestra carrera. Tú eres un ser espiritual, tienes un alma y vives en un cuerpo. Tu espíritu está vivo para Dios y fue creado a Su imagen y semejanza, pero tu carne es un desastre a menos que la crucifiques y la mantengas bajo control. Tu alma, especialmente tu mente, tiene que ser renovada para pensar de la manera correcta.
La Biblia incluso nos dice en qué debemos pensar. Nuestra mente tiene que ser como el portero, como un guardia de seguridad en la entrada, para que nuestra carne no haga simplemente lo que quiera cuando quiera. Si nosotros, como creyentes, no renovamos nuestra mente, con el tiempo, durante nuestra carrera, desmayaremos.
Cuando te desmayas, pierdes temporalmente el control y quedas inconsciente, lo que puede ser una sensación muy extraña. Desmayar en tu mente hará que te desvíes del camino que Dios ha establecido para tu vida. Depende de ti decidir en qué ocupas tu tiempo y qué permites que entre en tu mente; Así es que haz cada día lo necesario para renovar tu mente.
No siempre puedes controlar lo que ves y escuchas, pero sí puedes controlar lo que piensas y meditas. ¡Decide firmemente que no vas a desmayar en tu mente!