Efesios 4:17-18 “Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos a la vida de Dios por la ignorancia que hay en ellos, por la dureza de su corazón”.

Esto significa que tu entendimiento puede estar iluminado o entenebrecido. Entonces, esto me dice que es nuestra elección. No tienes que hacer mucho para que tu entendimiento se oscurezca; ya viene así. Luego, si solamente escuchas lo que el mundo tiene para decir y eres moldeado por su sistema de creencias, tu entendimiento se oscurecerá, incluso puede quedar cegado, hasta llegar a un punto de profunda oscuridad.

Después de que tú y yo nacemos de nuevo, tenemos la oportunidad de inundar nuestro entendimiento, el lugar donde tomamos decisiones, con la gloriosa y transformadora luz del evangelio. La Palabra de Dios es esa luz. La única manera de quitar la oscuridad es con luz. El entendimiento entenebrecido no desaparece con oración y ayuno; desaparece al reemplazar la oscuridad, los pensamientos de este mundo, con la luz, es decir, con los pensamientos de Dios.

Cuando una persona tiene su entendimiento iluminado, puede conocer las cosas y los caminos de Dios. Esto cambia la manera de vivir y le da entendimiento sobre las cosas que debe hacer y las que no debe hacer en su vida. Literalmente ilumina tu camino para que puedas tomar las mejores decisiones para tu vida.

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