Efesios 2:10 (Versión Amplificada) “Porque somos hechura de Dios (obra de sus manos), recreados en Cristo Jesús (nacidos de nuevo) para hacer aquellas buenas obras que Dios predestinó (planeó de antemano) para nosotros (tomando caminos que Él preparó con antelación), a fin de que caminemos en ellas (viviendo la buena vida que Él dispuso y preparó para que viviéramos)”
La predestinación es un tema que muchas veces no se comprende o los cristianos han malinterpretado. La predestinación no significa que si algo es la voluntad de Dios, sucederá automáticamente y que como ser humano no puedes hacer nada al respecto.
No. Dios nos dio la libertad de elegir en esta vida. Él mismo dijo: "Hoy pongo delante de ustedes la vida y la muerte, la bendición y la maldición." Luego nos dice: "Escoge la vida."
La salvación ya fue establecida por Dios. Su deseo es que nadie se pierda ni vaya al infierno. Pero muchas personas rechazan la salvación que Dios ha provisto para todos. En ese sentido, Dios predestinó la salvación para toda la humanidad, pero muchos rechazan su predestinación y no reciben su salvación.
De la misma manera, cuando aún estabas en el vientre de tu madre, Dios ya tenía un gran plan para tu vida. Tu propósito, tu camino y tu vida fueron decisión suya, algo para que tú puedas descubrir.
Era la mejor vida posible que podías vivir mientras estás en la tierra. Nadie fue predeterminado para tener una mala vida; no, ni una sola persona.
Pero el tema es que tú debes elegir la ruta, el camino, el plan y el propósito que Dios predestinó para ti. T
ambién puedes decidir no descubrirlo, y en ese caso, pasarás la vida tratando de abrirte camino por tus propias fuerzas y, al final, es posible que termines insatisfecho, sin tener o teniendo pocos galardones que poner a los pies de Jesús.
El camino de Dios ya está preparado y predestinado pero no se recorre de manera automática. Tú y yo debemos descubrirlo y, por medio de la fe, seguir los pasos que el Señor ha dispuesto para andar en ellos.
Tal vez pienses: "Ya es demasiado tarde para mí." Pero eso no es cierto! Con Dios siempre existe un plan A!