Salmo 37:23 (Versión Amplificada) “Los pasos de un hombre [bueno] son dirigidos y establecidos por el Señor cuando Él se deleita en su camino [y se ocupa de cada uno de sus pasos]”
Todos necesitamos saber para qué nos ha llamado Dios. Muchas veces pensamos que esto solo es para quienes son llamados al ministerio, pero no es así. Dios tiene un plan para la vida de cada persona. A todos nos ha dado una carrera que debemos correr.
Como todos estamos en una carrera, también hay una meta. Esa meta es el Tribunal de Cristo, donde los creyentes recibirán la recompensa por la manera en que vivieron su vida en la tierra. En otras palabras, allí seremos recompensados por nuestra obediencia. La Biblia dice que recibiremos coronas (2 Corintios 5:10). Pablo nos recuerda en Filipenses 3:14 a seguir adelante hasta llegar a la meta para recibir el premio. La meta es el Tribunal de Cristo, y el premio son las coronas. ¡Yo quiero recibir una corona para ponerla a los pies de Jesús! (Apocalipsis 4:10).
Cada persona tiene una carrera y un camino específico que debe correr. En Efesios 2:10 se nos dice que Dios nos predestinó para buenas obras que de antemano preparó para que andemos en ellas. ¿Cuándo las preparó? Desde que estabas en el vientre de tu madre, antes que hicieras algo bueno o malo, Él ya había preparado cosas buenas para tu vida.
El versículo de hoy dice: “Los pasos del hombre bueno son dirigidos por el Señor y Él se deleita en su camino”. Dios ya ordenó tus pasos. En otras palabras, Él ya trazó un camino para que andes en él. Pero no sucede automáticamente; debes encontrarlo. Proverbios 19:21 (Biblia Amplificada) dice: "Muchos son los planes en la mente del hombre, pero es el propósito del Señor para él el que prevalecerá". Solo los planes de Dios permanecerán. Solo los planes de Dios para nuestras vidas pueden satisfacernos. Sólo los planes de Dios para nuestras vidas producen el contentamiento que necesitamos.
Debes encontrar el plan. ¿Cómo? Por medio de Su Palabra. El Salmo 119:105 dice: "Tu Palabra es una lámpara a mis pies y lumbrera a mi camino." La Palabra de Dios en tu vida ilumina la dirección correcta que debes seguir.
También puedes descubrirlo por medio de la oración. 1 Corintios 14:2 dice que al orar en lenguas, se pueden expresar los misterios de Dios. Tu futuro aún es un misterio, pero puedes orar al respecto. Mientras oras, El Espíritu Santo puede mostrarte las cosas que vendrán (Juan 16:13). Puedes conocer cada paso que debes dar.
Además, puedes orar sobre tu vida las oraciones que aparecen en las epístolas. Cuando oras la Palabra por luz sobre tu vida, es fácil ver con claridad por dónde caminar. Cuando caminas en Su luz, no tropiezas. Demos gracias a Dios por el Espíritu Santo, porque al ser ovejas del Maestro, nos guía. Nosotros somos sus ovejas, conocemos Su voz y no seguiremos la voz de un extraño.
Tengo una carrera que correr, y encontraré el camino correcto. ¡Correré con paciencia la carrera puesta delante de mí, y recibiré mi corona para ponerla a los pies de Jesús!