1 Timoteo 2:1-2 “Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente, en toda piedad y honestidad”.

Creo que, si desde el principio hubiera sabido que existen muchos tipos de oración, eso me habría ayudado. Para mí, la oración era algo que se recitaba al final de un servicio y que significaba que ya podíamos irnos. Más tarde descubrí que orar era algo poderoso y gratificante, y que era más que hacer peticiones o recurrir a la oración solamente cuando tenías problemas. La Biblia nos enseña que existen muchos tipos de oración, y eso es lo que quiero examinar hoy.

En Efesios 6:18-19 y 1 Timoteo 2:1-4 encontramos varios tipos de oración mencionados, pero esa es solo una lista parcial. Después de estudiar y enseñar sobre este tema durante muchos años, quiero compartir contigo una lista de diez tipos de oración que enseño: 1. Súplica; 2. Intercesión; 3. Oración de fe o de petición; 4. Oración de consagración; 5. Oración de alabanza y adoración; 6. Oración unida o corporativa; 7. Oración de acuerdo; 8. Oración de vigilia; 9. Oración en otras lenguas (orar misterios); y 10. Oración de comunión.

 Te daré una breve descripción de cada una y te animo a que comiences a investigar acerca de la oración y sus diferentes tipos. Pídele al Espíritu Santo, el gran Maestro, que te enseñe a orar, tal como los apóstoles le pidieron a Jesús que les enseñara a orar.

1. La oración de súplica: Es una oración que se hace con fervor y de todo corazón a favor de los santos. Este es un buen momento para orar por otras personas usando las oraciones que encontramos en las epístolas, como las de Efesios y Colosenses.

2. La oración de intercesión: Es una oración que haces por los perdidos. ¿Sabías que orar por obreros en el camino de una persona es una forma de oración de intercesión? La intercesión no siempre se realiza orando en otras lenguas.

3. La oración de fe o petición: Es la clase de oración que Jesús enseñó en Marcos 11:23-24 y que también encontramos en 1 Juan 5:14-15, es otra excelente manera de recibir todo lo que Jesús compró para ti.

4. La oración de consagración: Al igual que Jesús oró en el huerto de Getsemaní, todos necesitamos hacer esta oración para consagrarnos al plan de Dios para nuestra vida. Orar diciendo: “No se haga mi voluntad, sino la tuya” puede ser una práctica que hemos dejado de lado y que necesitamos recuperar. Santiago 4:13-17 es otro pasaje en el que vemos que debemos decir: “Si el Señor quiere, haremos esto o aquello”. Este pasaje no trata de una cuestión de vida o muerte, sino de consagración.

5. La oración de alabanza y adoración: Son, en realidad, una forma de oración. La mayoría de nosotros las relacionamos con el canto, pero, en verdad, la adoración es oración.

6. La oración unida o colectiva: Es cuando las personas se reúnen en unidad y de común acuerdo para orar por un mismo asunto. En Hechos 4:23-31 encontramos un ejemplo perfecto de oración colectiva.

7. La oración de acuerdo: Es una oración poderosa que siempre llega a cumplirse cuando dos personas oran estando totalmente de acuerdo. El problema es que la mayoría de las personas no se mantienen realmente en ese acuerdo. Si estás participando en una oración de acuerdo, debes mantenerte en ella hasta ver el resultado. No es algo que haces por un momento al final de un servicio. Creo que utilizamos la palabra “acuerdo” con demasiada ligereza. Si se trata de un acuerdo basado en la Biblia, se cumplirá.

8. Velar y orar: Es algo que se nos enseña a hacer en las epístolas. Es como estar de guardia sobre el muro, tal como se hacía en el Antiguo Testamento. Mientras esperas en el Señor y escuchas su voz, puedes percibir cosas en el espíritu. Debemos desarrollar la oración mientras velamos.

9. Orar en otras lenguas: Es muy amplio y eficaz. El Señor quiere que dediquemos bastante tiempo a orar expresando misterios, porque Él sabe lo que está por venir y quiere mostrarnos esas cosas en el espíritu.

10. La oración de comunión: Esta es la última de la lista. Procura desarrollar muy bien esta forma de oración. Fuiste creado para tener comunión con el Padre. Por eso, asegúrate de no limitar tu relación con Dios a pedirle cosas, sino también a dedicar tiempo para estar con tu Padre celestial.

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